Qué díficil mantener una relación estable, aún más si uno de los que la forman va y viene con estados de ánimo que no saben ni por donde cogerlo.
Cuando todo esto comenzó, yo tenía una pareja estable, pero las cosas no iban bien, le había descubierto alguna infidelidad, o tonteos con otras chicas por chats, a veces era un gandul y lo tenía que hacer yo todo, y nuestra vida de pareja era nula. Finalmente la relación se rompió hace dos años cuando me pudé a mi propio piso, y hace unos meses que firmamos el divorcio. Mucha de la gente cercana a mi, incluyendo a mi madre y mis mejores amigos, piensan que él fue el culpable de todo lo que pasó conmigo, yo no quiero buscar culpables!! De qué me sirve?, Para qué me sirve?, mi prioridad es encontrarme mejor, no sacar a relucir culpabilidades del pasado.
En agosto del año pasado, conocí a una persona maravillosa, al principio dijimos que sólo amigos, los dos acabábamos de salir de relaciones desastrozas, pero poco a poco nos fueron ganando los sentimientos hasta que, pese a luchar contra ello, nos enamoramos.
Tenía un enorme conflicto... cuándo le digo que tengo TLP? hasta cierto punto es bueno que lo sepa la pareja, es esencial el apoyo de quien está con nosotros, o al menos para que no te mande al cuerno en un brote creyendo que eres una niña mimada.
Pues le dí vueltas mucho tiempo, apenas hacían 15 días que había salido del hospital y aún estaba muy vulnerable, pensaba; si dejo pasar mucho tiempo para sentirme cómoda, quizá cuando se lo diga se sienta engañado, o si se lo digo ahora que aún no tenemos nada igual sale corriendo despavorido. En este caso, mi duda duró solo unos días, porque estaba tan cómoda con la relación que pensé, mira, si se acaba ahora, mejor hoy y no cuando me vaya a doler más.
No es necesario soltarlo todo de golpe, es importante dosificarte, puedes decir que algo no está muy bien últimamente y eso hace que tengas cambios de humor, lo importante es no mentirle, pero tampoco abrumarlo. Tampoco es necesario que le recites el botiquín, le muestres tu pastillero o le des una clase magistral de farmacología y efectos secundarios.
Deja que él piense lo que estás diciéndole, si es tan importante, seguro que se lo tomará en serio, y déjale que haga preguntas, no temas a contestarle con un "no lo sé", o con un "aún no quiero hablar de eso" o "no me siento cómoda con esa pregunta, te importa si por ahora la dejamos en el aire?".
Algo también muy importante, elije un buen lugar, no te vayas al Burger King, donde estarás rodeada de gente que te puede escuchar o con tanto ruido que tengas que gritar, algo tan importante merece toda tu y su atención, busca un sitio privado y agradable, sobretodo comfortable, así él relacionará lo que le digas con un entorno suave y agradable. En mi caso, el tema salió sentados en un banco en la playa de Sitges, lo dejé preguntarme y después volví a casa, la próxima llamada fué normal y tranquila.
Actualmente vivimos juntos, nos queremos, me hace tener esperanza, por que es una persona muy positiva y que me trae alegria y luz a mi vida, con él puedo verme dentro de 5,10, 50 años, cuando hace un año sólo pensaba la forma más rápida de morir.
Esto tiene que ver con su criterio, pero sobretodo, no le pongas tú las palabras en su boca, ni pensamientos en su cabeza y desde luego, no des nada por sentado. Déjale pensar.
Quizá tengas la misma suerte que yo, en una conversación le dije: "No quiero ser yo quien te complique la vida" y él me respondió: "y por qué no piensas que soy yo quien hará más tranquila la tuya".
Y tuvo razón...
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viernes, 18 de marzo de 2011
Los amigos y el TLP.
En la vida hay que saber elegir, no todo es bueno, ni todo es malo, ni es oro todo lo que reluce, y las enfermedades mentales relucen mucho.
Las hay de todo tipo, depresiones, trastornos obsesivos compulsivos, bipolares, esquizofrénicos, paranoides... más o menos cada quién tiene hecha su idea de cómo son las enfermedades, lo habrán visto en alguna película cuando lo satirizaban (quién no recuerda a Jack Nicholson en Mejor Imposible, o a Richard Gere en Mr. Jones), en momentos así, te da yuyu, pero parece también gracioso, y mucha gente cree que por ello, a sabe lo que es un enfermo mental.
Pero... y el TLP?? Trastorno límite del que...?, que eres border... ah si, que eres una borde!!, a lo que voy es que no hay tanta información, ahora mismo no me pondré a dar deficiniones que se encuentran en la Wikipedia o que se pueden encontrar en Google, pero desde la aceptación de la enfermedad se me desarrolló una duda... cuándo le dices a alguien que tienes TLP?, digo, no vas hablando sola por la calle, ni haces las cosas 50 veces, ni creyendo que te persiguen y demás clichés lejos de la realidad. Volvemos al punto de "Qué tienes qué??... qué es eso?".
Descubrí una cosa con alegría, mis amigos cercanos, los más cercanos, fueron capaces de notar que algo no estaba bien conmigo, me iban preguntando cómo estaba, y se preocupaban por mí, pero sobretodo, no me acorralaron, esperaron a que yo hablara, y siempre lo hacían, estaban de orejas para escuchar y hombros para llorar. Nunca tuve necesidad de decirles "tengo TLP", simplemente algo no estaba bien y actuaban en consecuencia... si me veian depre intentaban alegrarme, y si estaba eufórica intentaban calmarme, etc, etc.
La gente más distante a mí... no tenían por qué enterarse de nada. No estamos obligados a desnudar nuestra psique delante de nadie, ellos también veían que algo pasaba, e intentaban averiguarlo a su manera, pero nunca se acercaron a preguntarme cómo estaba.
Mención aparte merecen las personas que como yo las llamo son "Conocedores por obligación", para mi, ha sido fundamental la presencia de mi mejor amigo Jordi durante todo el proceso, cada cambio de medicación venía a dormir a casa, me escondía los cuchillos, y me pegaba broncas cuando había que pegarlas, mi otro mejor amigo, Diego, que siempre estuvo ahí en mente, por que vive en otra ciudad, pero cometí el error de no querer contarle las cosas más chungas, y bueno, ahora estamos un poco más separados y no tenemos comunicación, mi amigo Víctor, a quien le debo la vida, él fue quien me llamó aquella noche. Y porteriormente al ingreso, y cuando ya me encontraba mejor, mi amiga Cris.
La relación con Cris es algo que nuestros terapeutas intentan desmontar desde hace tiempo, nos conocimos en el hospital, y las dos estábamos por intentos de suicidio, pero nos hicimos grandes amigas, cuando salimos de ahí, seguimos con la amistad para ir a pasear o tomar algo, nos obligábamos a salir de casa, y nadie nos entendía mejor que la otra, pero no es conveniente hacer este tipo de amistades, por que si coincide con que las dos nos hundamos el mismo día, el resultado puede ser desaastrozo. Aún así nos frecuentamos. Como las dos sabíamos lo que era estar muy chunga, compartimos direcciones para llamar ambulancias si era necesario, y alguna vez nos llegamos a llamar por la madrugada cuando teníamos alguna crisis. Otro gran apoyo fué Paolo, una gran persona, él y Jordi me iban a visitar cada fin de semana para verme, y Lourdes y Fátima, que estuvieron conmigo desde el principio de todo, cuando todo estaba aún bien.
Cuando les expliqué lo que pasaba a ellos, los más cercanos, no fué ninguna clase de sorpresa, no tenían ni idea de lo que era un TLP, pero les bastaba con saber que era algo que me hacía ponerme mal, y estuvieron conmigo. De momento NADIE me ha rechazado por tenerlo.
En conclución, bueno, en mis propias conclusiones que no tienen por que ser las definitivas, nadie está obligado a exigirte que le reveles nada de tu vida, no tengas miedo de desahogarte con alguien cercano a tí, probablemente se sorprenda, pero seguramente estará ahí para tí como tu lo estarías para él.
Nadie tiene derecho a rechazarnos, peor para ellos, pero sí soy partidaria de darle a la gente un tiempo para pensar por que a veces el bombazo puede ser muy fuerte.
Pero lo más importante, independientemente de la cantidad y calidad de personas con quienes quieras desahogarte, siempre, SIEMPRE, SIEMPRE, ten a una persona de confianza, a quien puedas llamar si te encuentras mal para ir a tu casa, que tenga los datos de tu domicilio por si hay que ir o llamar a una ambulancia, y con quien puedas desahogarte si tienes ideas de suicidio, preferentemente que no sea otro paciente (regla que rompemos Cris y yo), por que igual te escucha muy bien, pero luego se deprime por todo lo que le dijiste. Es tu seguridad por encima de todo, cuando te sientas deprimido y que no le importas a nadie y que nadie vale la pena, acuérdate que cuando te venga la euforia lo verás de forma diferente. Todeo pasa, lo bueno y lo malo... todo pasa.
Las hay de todo tipo, depresiones, trastornos obsesivos compulsivos, bipolares, esquizofrénicos, paranoides... más o menos cada quién tiene hecha su idea de cómo son las enfermedades, lo habrán visto en alguna película cuando lo satirizaban (quién no recuerda a Jack Nicholson en Mejor Imposible, o a Richard Gere en Mr. Jones), en momentos así, te da yuyu, pero parece también gracioso, y mucha gente cree que por ello, a sabe lo que es un enfermo mental.
Pero... y el TLP?? Trastorno límite del que...?, que eres border... ah si, que eres una borde!!, a lo que voy es que no hay tanta información, ahora mismo no me pondré a dar deficiniones que se encuentran en la Wikipedia o que se pueden encontrar en Google, pero desde la aceptación de la enfermedad se me desarrolló una duda... cuándo le dices a alguien que tienes TLP?, digo, no vas hablando sola por la calle, ni haces las cosas 50 veces, ni creyendo que te persiguen y demás clichés lejos de la realidad. Volvemos al punto de "Qué tienes qué??... qué es eso?".
Descubrí una cosa con alegría, mis amigos cercanos, los más cercanos, fueron capaces de notar que algo no estaba bien conmigo, me iban preguntando cómo estaba, y se preocupaban por mí, pero sobretodo, no me acorralaron, esperaron a que yo hablara, y siempre lo hacían, estaban de orejas para escuchar y hombros para llorar. Nunca tuve necesidad de decirles "tengo TLP", simplemente algo no estaba bien y actuaban en consecuencia... si me veian depre intentaban alegrarme, y si estaba eufórica intentaban calmarme, etc, etc.
La gente más distante a mí... no tenían por qué enterarse de nada. No estamos obligados a desnudar nuestra psique delante de nadie, ellos también veían que algo pasaba, e intentaban averiguarlo a su manera, pero nunca se acercaron a preguntarme cómo estaba.
Mención aparte merecen las personas que como yo las llamo son "Conocedores por obligación", para mi, ha sido fundamental la presencia de mi mejor amigo Jordi durante todo el proceso, cada cambio de medicación venía a dormir a casa, me escondía los cuchillos, y me pegaba broncas cuando había que pegarlas, mi otro mejor amigo, Diego, que siempre estuvo ahí en mente, por que vive en otra ciudad, pero cometí el error de no querer contarle las cosas más chungas, y bueno, ahora estamos un poco más separados y no tenemos comunicación, mi amigo Víctor, a quien le debo la vida, él fue quien me llamó aquella noche. Y porteriormente al ingreso, y cuando ya me encontraba mejor, mi amiga Cris.
La relación con Cris es algo que nuestros terapeutas intentan desmontar desde hace tiempo, nos conocimos en el hospital, y las dos estábamos por intentos de suicidio, pero nos hicimos grandes amigas, cuando salimos de ahí, seguimos con la amistad para ir a pasear o tomar algo, nos obligábamos a salir de casa, y nadie nos entendía mejor que la otra, pero no es conveniente hacer este tipo de amistades, por que si coincide con que las dos nos hundamos el mismo día, el resultado puede ser desaastrozo. Aún así nos frecuentamos. Como las dos sabíamos lo que era estar muy chunga, compartimos direcciones para llamar ambulancias si era necesario, y alguna vez nos llegamos a llamar por la madrugada cuando teníamos alguna crisis. Otro gran apoyo fué Paolo, una gran persona, él y Jordi me iban a visitar cada fin de semana para verme, y Lourdes y Fátima, que estuvieron conmigo desde el principio de todo, cuando todo estaba aún bien.
Cuando les expliqué lo que pasaba a ellos, los más cercanos, no fué ninguna clase de sorpresa, no tenían ni idea de lo que era un TLP, pero les bastaba con saber que era algo que me hacía ponerme mal, y estuvieron conmigo. De momento NADIE me ha rechazado por tenerlo.
En conclución, bueno, en mis propias conclusiones que no tienen por que ser las definitivas, nadie está obligado a exigirte que le reveles nada de tu vida, no tengas miedo de desahogarte con alguien cercano a tí, probablemente se sorprenda, pero seguramente estará ahí para tí como tu lo estarías para él.
Nadie tiene derecho a rechazarnos, peor para ellos, pero sí soy partidaria de darle a la gente un tiempo para pensar por que a veces el bombazo puede ser muy fuerte.
Pero lo más importante, independientemente de la cantidad y calidad de personas con quienes quieras desahogarte, siempre, SIEMPRE, SIEMPRE, ten a una persona de confianza, a quien puedas llamar si te encuentras mal para ir a tu casa, que tenga los datos de tu domicilio por si hay que ir o llamar a una ambulancia, y con quien puedas desahogarte si tienes ideas de suicidio, preferentemente que no sea otro paciente (regla que rompemos Cris y yo), por que igual te escucha muy bien, pero luego se deprime por todo lo que le dijiste. Es tu seguridad por encima de todo, cuando te sientas deprimido y que no le importas a nadie y que nadie vale la pena, acuérdate que cuando te venga la euforia lo verás de forma diferente. Todeo pasa, lo bueno y lo malo... todo pasa.
Mi familia y mi TLP.
Mi familia consta de mis padres y una hermana mayor, pero los 3 viven en otra ciudad, yo estoy en Barcelona porque hice vida aquí por trabajo y después decidí quedarme.
En nuestro núcleo, siempre hemos intentado protegernos unos a otros, por ejemplo, siempre fuí una niña mimada, afortunadamente nuestra situación económica era desahogada, y mis padres nos pudieron dar todo lo que queríamos, así que en mis primeros años no aprendí que en la vida no siempre se gana, nos apagaban las películas o la TV antes o durante las escenas tristes para que no lloráramos (me enteré a los 16 años que la madre de Bambi moría!!), así que no me familiaricé con la tristeza y la empatía sin transferencia. En el cole siempre fui una niña popular, así que tampoco conocí el rechazo. Cuando una mascota moría (pecesitos, tortuguitas, periquitos), mi madre llamaba a mi padre a la oficina para que trajera uno igual antes de que volviéramos del cole y reemplazarlo, y no nos llevaban a los funerales de la familia, así que tampoco aprendí cómo manejar la muerte.
Según estudios, un gran porcentaje de personas con TLP (iba a poner pacientes, pero prefiero personas) provienen de familias sobreprotectoras e incapacitantes, y es normal, los primeros años de tu vida son lo que regulan el aprendizaje de emociones y sensaciones, si estamos en una burbujita, cuando nos enfrentamos a algo que no conocíamos, como el rechazo, no sabemos cómo lidiar con él, y terminamos comportándonos como.... como... como personas con TLP, porque no sabemos hacerlo de otra forma. Nuestros padres nos educan como buenamente pueden, seguramente si supieran en lo que nos iba a derivar no lo habrían hecho.
En el caso de mi familia, no les avisé de lo que estaba pasando, por que al principio no le dí importancia, y más adelante, por que negaba la enfermedad, y después, por no preocuparlos, incluso durante los meses de ingreso me inventé un curso de reciclaje los fines de semana, y llamaba cuando me dejaban el móbil haciéndoles creer que estaba en casa llegando del trabajo.
Todo siguió así, aunque mi psiquiatra y mi psicólogo estaban en contra de ello, y querían que los avisara por si volvía a intentar cualquier cosa. No lo hice.
En navidades vinieron mis padres a pasarlo aquí, y el psiquiatra quiso conocerles, así que tuve que soltar todo lo que había pasado, les hablé del TLP, de lo que es alguien borderline, pero sin embargo, omití lo de la dependencia al alcohol que había sufrido y sobretodo, el tema de los intentos de suicidio, consideré que decirles que había tenido 3 intentos en 2 meses era demasiado.
Ahora tengo tanta comunicación con ellos respecto al tema, que me arrepiento de no haberles hablado antes de esto!. Es genial poder desahogarme, aún cuando apostaba todo a que no lo iban a entender, no tengo que darles detalles, pero me gusta la libertad de poder decirles "hoy no tengo un buen día, déjame sola".
Hay de padres a padres, y los míos no son particularmente modernos ni comprensivos, y hay muchas cosas que aún no saben del TLP, algunas que les iré mostrando poco a poco, y otras que son innecesarias.
Ahora soy partidaria de darles el beneficio de la duda... a veces podemos sorprendernos.
En nuestro núcleo, siempre hemos intentado protegernos unos a otros, por ejemplo, siempre fuí una niña mimada, afortunadamente nuestra situación económica era desahogada, y mis padres nos pudieron dar todo lo que queríamos, así que en mis primeros años no aprendí que en la vida no siempre se gana, nos apagaban las películas o la TV antes o durante las escenas tristes para que no lloráramos (me enteré a los 16 años que la madre de Bambi moría!!), así que no me familiaricé con la tristeza y la empatía sin transferencia. En el cole siempre fui una niña popular, así que tampoco conocí el rechazo. Cuando una mascota moría (pecesitos, tortuguitas, periquitos), mi madre llamaba a mi padre a la oficina para que trajera uno igual antes de que volviéramos del cole y reemplazarlo, y no nos llevaban a los funerales de la familia, así que tampoco aprendí cómo manejar la muerte.
Según estudios, un gran porcentaje de personas con TLP (iba a poner pacientes, pero prefiero personas) provienen de familias sobreprotectoras e incapacitantes, y es normal, los primeros años de tu vida son lo que regulan el aprendizaje de emociones y sensaciones, si estamos en una burbujita, cuando nos enfrentamos a algo que no conocíamos, como el rechazo, no sabemos cómo lidiar con él, y terminamos comportándonos como.... como... como personas con TLP, porque no sabemos hacerlo de otra forma. Nuestros padres nos educan como buenamente pueden, seguramente si supieran en lo que nos iba a derivar no lo habrían hecho.
En el caso de mi familia, no les avisé de lo que estaba pasando, por que al principio no le dí importancia, y más adelante, por que negaba la enfermedad, y después, por no preocuparlos, incluso durante los meses de ingreso me inventé un curso de reciclaje los fines de semana, y llamaba cuando me dejaban el móbil haciéndoles creer que estaba en casa llegando del trabajo.
Todo siguió así, aunque mi psiquiatra y mi psicólogo estaban en contra de ello, y querían que los avisara por si volvía a intentar cualquier cosa. No lo hice.
En navidades vinieron mis padres a pasarlo aquí, y el psiquiatra quiso conocerles, así que tuve que soltar todo lo que había pasado, les hablé del TLP, de lo que es alguien borderline, pero sin embargo, omití lo de la dependencia al alcohol que había sufrido y sobretodo, el tema de los intentos de suicidio, consideré que decirles que había tenido 3 intentos en 2 meses era demasiado.
Ahora tengo tanta comunicación con ellos respecto al tema, que me arrepiento de no haberles hablado antes de esto!. Es genial poder desahogarme, aún cuando apostaba todo a que no lo iban a entender, no tengo que darles detalles, pero me gusta la libertad de poder decirles "hoy no tengo un buen día, déjame sola".
Hay de padres a padres, y los míos no son particularmente modernos ni comprensivos, y hay muchas cosas que aún no saben del TLP, algunas que les iré mostrando poco a poco, y otras que son innecesarias.
Ahora soy partidaria de darles el beneficio de la duda... a veces podemos sorprendernos.
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